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Diagnóstico · líneas de tratamiento

Trastorno de la personalidad límite

Guías base: APA 2024; Cochrane 2022 y 2020; Pascual 2023; NICE CG78


Actualizado: oct 2026

El trastorno de la personalidad límite se trata con psicoterapia. Ningún fármaco ha mostrado mejorar el trastorno en sí, y aun así casi todos los pacientes toman alguno: el 80 % o más, y la mitad, tres o más. El motivo más frecuente es una comorbilidad.

Por eso esta ficha empieza por ahí: qué hacer con la depresión, la ansiedad, el consumo o el trastorno alimentario de alguien que además tiene un trastorno límite. Después viene lo que dicen las guías sobre usar un fármaco contra un síntoma concreto, por cuánto tiempo y cómo se revisa la lista. En la clínica también se le dice trastorno límite de la personalidad, TLP o borderline.

Primero, la comorbilidad

Lo que mejor explica que un paciente con trastorno límite esté medicado es otro trastorno: del ánimo, de ansiedad o de la conducta alimentaria. Pero casi el 80 % de los que no tienen ninguno también lo está. La regla de Pascual 2023: la psicoterapia del trastorno límite va primero, haya o no comorbilidad, salvo una depresión grave, un consumo grave o una anorexia con riesgo vital. Quien hace psicoterapia específica suele necesitar menos fármacos.

Depresión mayor

Primero, distinguir. Las «microdepresiones» del propio trastorno las desencadena el estrés o un conflicto con alguien, duran unos días, suelen ir con autolesión o conducta suicida y responden a la intervención en crisis, poco al antidepresivo. En un corte transversal no se distinguen de una depresión mayor; lo que las separa es la duración. La APA añade que los síntomas neurovegetativos apuntan a depresión, y el miedo al abandono, el vacío y la autolesión, al trastorno límite.

Después, tratar. Si el episodio es leve o moderado, psicoterapia específica del trastorno límite. Si es grave o no responde, un antidepresivo según las guías de depresión: primero un ISRS (citalopram, escitalopram, fluoxetina, paroxetina o sertralina), después un IRSN, y como tercer paso añadir aripiprazol, olanzapina, quetiapina o valproato. Tricíclicos e IMAO no, por la sobredosis.

Con trastorno límite la depresión responde menos al tratamiento, pero muchos pacientes responden. La mejoría del trastorno límite suele anticipar la remisión de la depresión, y no al revés.

Pascual JC, Arias L, Soler J. Pharmacological management of borderline personality disorder and common comorbidities. CNS Drugs 2023;37:489-97 · Keepers GA, et al. The American Psychiatric Association practice guideline for the treatment of patients with borderline personality disorder. Am J Psychiatry 2024;181:1024-8

Trastornos de ansiedad

Primero la psicoterapia: TCC para la ansiedad, o los módulos de regulación emocional, atención plena y tolerancia al malestar de la terapia dialéctica conductual o la mentalización.

Si hace falta un fármaco, un ISRS o un IRSN, y solo junto con la psicoterapia del trastorno límite. Los antipsicóticos a dosis baja, la pregabalina y la gabapentina se usan mucho como complemento, pero ninguna guía los pone en primera línea, salvo la pregabalina en el TAG. Benzodiacepinas no: todas las guías lo desaconsejan.

Pascual JC, Arias L, Soler J. Pharmacological management of borderline personality disorder and common comorbidities. CNS Drugs 2023;37:489-97 · Keepers GA, et al. The American Psychiatric Association practice guideline for the treatment of patients with borderline personality disorder. Am J Psychiatry 2024;181:1024-8

Trastorno bipolar

Hay poca evidencia sobre cómo tratar los dos juntos. La lamotrigina sirve en la depresión bipolar, pero fue negativa en el ensayo grande de trastorno límite. El litio previene la manía y, en la mayoría de los estudios, reduce el suicidio a largo plazo; su margen terapéutico estrecho y su toxicidad en sobredosis pesan en una persona impulsiva y con riesgo suicida.

En el paciente con trastorno límite, antes de diagnosticar un bipolar hay que tener la historia longitudinal: episodios, antecedentes familiares y síntomas psicóticos fuera de las crisis.

Keepers GA, et al. The American Psychiatric Association practice guideline for the treatment of patients with borderline personality disorder. Am J Psychiatry 2024;181:1024-8

Consumo de sustancias

Si el consumo es grave, se trata antes que el trastorno límite. En el consumo de alcohol, naltrexona, acamprosato y disulfiram se ofrecen siempre: funcionan igual con o sin trastorno límite. Hay adaptaciones de la terapia dialéctica conductual para quien además consume.

Fuera de ficha técnica y con cautela se usan el topiramato, la pregabalina, la gabapentina, la quetiapina y la olanzapina. Con el consumo activo pesa más el riesgo de sedantes y de sobredosis.

La APA anota que la naltrexona oral redujo la autolesión en estudios abiertos, análisis retrospectivos y casos, pero que en algunos pacientes la autolesión empeoró.

Pascual JC, Arias L, Soler J. Pharmacological management of borderline personality disorder and common comorbidities. CNS Drugs 2023;37:489-97 · Keepers GA, et al. The American Psychiatric Association practice guideline for the treatment of patients with borderline personality disorder. Am J Psychiatry 2024;181:1024-8

Trastornos de la conducta alimentaria

Cuánto se cruzan. El trastorno límite está en el 28 % de las personas con bulimia, en el 25 % de las que tienen anorexia purgativa y en el 10,8 % de las que tienen anorexia restrictiva. Al revés, entre el 14 % y el 53 % de quienes tienen trastorno límite tiene algún trastorno alimentario, sobre todo uno no especificado. La comorbilidad baja con los años: la mayoría remite con el tiempo.

Si es una anorexia grave, va primero. Se sigue la guía de la anorexia (nivel de atención, hospital de día, psicoterapia, recuperación nutricional) con o sin trastorno límite. Cuando hay inestabilidad médica o desnutrición importante, se estabiliza antes de empezar la terapia del trastorno límite. Los fármacos en la anorexia tienen poca evidencia y riesgo de complicaciones médicas; algunas guías aceptan un ISRS o una dosis baja de antipsicótico, sobre todo olanzapina, por poco tiempo, cuando el índice de masa corporal es críticamente bajo.

Si no amenaza la vida, se trata a la par. Anorexia, bulimia o un cuadro no especificado se manejan junto con la terapia del trastorno límite, idealmente coordinados por el mismo terapeuta. Tener un trastorno alimentario predijo abandonar pronto el entrenamiento en habilidades de la terapia dialéctica conductual, y por eso existen adaptaciones para los dos.

Los fármacos, como complemento. Con poca evidencia, y vigilando el peso y el apetito: un ISRS como la fluoxetina, quetiapina, lisdexanfetamina o topiramato. En la bulimia, la APA acepta la fluoxetina junto con la psicoterapia.

Pascual JC, Arias L, Soler J. Pharmacological management of borderline personality disorder and common comorbidities. CNS Drugs 2023;37:489-97 · Keepers GA, et al. The American Psychiatric Association practice guideline for the treatment of patients with borderline personality disorder. Am J Psychiatry 2024;181:1024-8

Estrés postraumático

Tratamiento por fases: la exposición empieza cuando la alianza está firme y el riesgo suicida estable. Con terapia dialéctica conductual, el TEPT bajó igual en quienes además tenían trastorno límite que en quienes no. Es casi todo psicoterapia; la guía no da un fármaco específico para esta combinación.

Keepers GA, et al. The American Psychiatric Association practice guideline for the treatment of patients with borderline personality disorder. Am J Psychiatry 2024;181:1024-8

Un fármaco para un síntoma

La APA sugiere (2C) que cualquier fármaco sea por tiempo limitado, contra un síntoma medible y como complemento de la psicoterapia. NICE no lo acepta ni para el trastorno ni para sus síntomas, salvo en crisis. La tabla pone al lado lo que dice la guía completa de la APA y los ensayos controlados con placebo que hay.

Síntoma dianaQué dice la APAEnsayos frente a placebo
Síntomas psicóticos transitorios, impulsividad alta o agitaciónUn antipsicótico de segunda generación a dosis baja.
Ira e impulsividadLos anticonvulsivos tienen poca evidencia sin un trastorno del ánimo asociado.
Inestabilidad afectivaNo señala un fármaco para el trastorno; un ISRS si hay depresión o TOC.
Paciente hospitalizado muy graveClozapina, con base en casos, datos naturalísticos y un ensayo pequeño.
La crisisNo subir dosis ni cambiar de fármaco en cada crisis, porque rara vez sirve. NICE acepta un sedante por no más de una semana, de preferencia un antihistamínico sedante.Sin ensayo que lo respalde.
Cualquier síntoma, con benzodiacepinasNo se recomiendan: más impulsividad y desinhibición, mal uso y dependencia.Sin ensayo frente a placebo. En una cohorte de 377 pacientes en Barcelona, el entrenamiento en habilidades de terapia dialéctica conductual se asoció con bajar las benzodiacepinas del 54,4 % al 27,5 %. Soler J, Casellas-Pujol E, Fernández-Felipe I, Martín-Blanco A, Almenta D, Pascual JC. «Skills for pills»: the dialectical-behavioural therapy skills training reduces polypharmacy in borderline personality disorder. Acta Psychiatr Scand 2022;145(4):332-42. PMID 35088405
Pendiente de revisión del autor.Los ensayos de esta tabla se leyeron en su resumen en PubMed. El autor revisa los artículos originales; hasta entonces, ninguna de estas cifras se convierte en NNT.

Qué dice la APA: texto de aplicación del enunciado 7 de la guía completa. Keepers GA, et al. The American Psychiatric Association practice guideline for the treatment of patients with borderline personality disorder. Am J Psychiatry 2024;181:1024-8 · Aslam HM, Brodeur J, Links PS. Clinical practice guidelines for the treatment of borderline personality disorder: a systematic review. Borderline Personal Disord Emot Dysregul 2025;12:13

Lo que pasó fuera de los ensayos

Un estudio con los registros nacionales de Suecia siguió a 17 532 personas con trastorno límite entre 2006 y 2018, una media de 5 años. Cada paciente fue su propio control: se compararon sus periodos con un fármaco y sus periodos sin él. El 79 % tomó antidepresivos en algún momento, el 57 % benzodiacepinas y el 41 % antipsicóticos.

Riesgo frente a los periodos sin ese grupo de fármacos. Un HR mayor de 1 es peor.
GrupoRehospitalización psiquiátricaHospitalización por cualquier causa o muerte
BenzodiacepinasHR 1,38 (1,32 a 1,43)HR 1,37
AntipsicóticosHR 1,19 (1,14 a 1,24)HR 1,21
AntidepresivosHR 1,18 (1,13 a 1,23)HR 1,17
EstabilizadoresHR 0,98 (0,94 a 1,03)HR 1,01
Fármacos para el TDAHHR 0,88 (0,83 a 0,94)HR 0,86

Fármaco por fármaco, se asociaron a menos rehospitalización la clozapina (HR 0,54, en solo 30 pacientes), la lisdexanfetamina (0,79), el bupropión (0,84) y el metilfenidato (0,90). Los de más riesgo fueron la paroxetina entre los antidepresivos (1,36) y el haloperidol entre los antipsicóticos (1,49). Ningún estabilizador, ni la lamotrigina ni el valproato, cambió nada. Con benzodiacepinas, la mortalidad fue más alta (HR 2,62; IC 1,98 a 3,47).

Cómo leerlo. Es observacional: muestra asociación, no causa. El diseño quita lo que no cambia en la persona, pero no la crisis que hace empezar un fármaco; los autores lo intentaron controlar quitando el primer mes de cada periodo y el resultado no cambió. No hay datos de gravedad, de indicación ni de psicoterapia. Se excluyó a quien tenía psicosis, trastorno bipolar u otro trastorno de la personalidad.

Lieslehto J, Tiihonen J, Lähteenvuo M, Mittendorfer-Rutz E, Tanskanen A, Taipale H. Association of pharmacological treatments and real-world outcomes in borderline personality disorder. Acta Psychiatr Scand 2023;147:603-13. PMID 37094828

Revisar y retirar

La APA pide revisar y conciliar la lista al menos cada 6 meses (1C). Su guía completa dice cómo:

  • Mirar la lista entera, no fármaco por fármaco: más de la mitad de estos pacientes toma varios, y las interacciones cambian los niveles.
  • Hacerlo sobre todo al salir de una crisis, que es cuando se empezó casi todo, y cuando la psicoterapia ya está funcionando.
  • Un plan para retirar, decidido con el paciente: cada fármaco con su dosis, desde cuándo, qué beneficio se esperaba, qué efectos adversos dio y qué riesgo de abstinencia tiene al bajarlo.
  • No subir dosis ni cambiar de fármaco por cada crisis o cada día malo.

Las habilidades bajan las pastillas. En un estudio retrospectivo de 377 pacientes en Barcelona, quienes hicieron el entrenamiento en habilidades de terapia dialéctica conductual pasaron de 2,67 a 1,95 fármacos de media, frente a 2,16 y 2,19 en el grupo control. Las benzodiacepinas bajaron del 54,4 % al 27,5 % (en el control, del 40 % al 40,5 %), los estabilizadores del 43,4 % al 33 % (del 36,4 % al 39,5 %) y los antipsicóticos del 36,3 % al 29,1 % (del 34,4 % al 36,9 %). Los antidepresivos no bajaron: del 78 % al 80,8 %, frente a del 66,2 % al 70,8 %. No fue aleatorizado: el grupo de habilidades empezó más grave y más medicado, y el control lo forman quienes no quisieron o no pudieron ir.

Keepers GA, et al. The American Psychiatric Association practice guideline for the treatment of patients with borderline personality disorder. Am J Psychiatry 2024;181:1024-8 · Soler J, Casellas-Pujol E, Fernández-Felipe I, Martín-Blanco A, Almenta D, Pascual JC. «Skills for pills»: the dialectical-behavioural therapy skills training reduces polypharmacy in borderline personality disorder. Acta Psychiatr Scand 2022;145(4):332-42. PMID 35088405

Para tamizar

McLean Screening Instrument (MSI-BPD). Diez preguntas de sí o no; siete o más hacen sospechar el trastorno. En 200 adultos de 18 a 59 años, con ese corte, sensibilidad 0,81 y especificidad 0,85; en los de 25 años o menos, 0,90 y 0,93. Es un tamizaje: no hace el diagnóstico, que pide la entrevista.

Zanarini MC, et al. A screening measure for BPD: the McLean Screening Instrument for Borderline Personality Disorder (MSI-BPD). J Pers Disord 2003;17:568-73 · En la carpeta de escalas

Cochrane 2022, por clase y desenlace

Cuarenta y seis ensayos, 2769 participantes y 29 fármacos. Frente a placebo, ninguno mostró diferencia en los cuatro desenlaces principales (las cuatro primeras columnas). Solo dos celdas separan del placebo, las dos en problemas interpersonales y con certeza baja; van marcadas. Un efecto negativo favorece al fármaco, salvo en los abandonos, donde un RR menor de 1 quiere decir menos abandonos.

Frente a placebo, al final del tratamiento. Debajo de cada cifra, el IC 95 % y luego ensayos y participantes.
ClaseGravedad del trastornoAutolesiónConducta suicidaFuncionamientoProblemas interpersonalesAbandonos
AntipsicóticosDME −0,18−0,45 a 0,088 · 951RR 0,660,15 a 2,842 · 76DME 0,05−0,18 a 0,297 · 854DME −0,16−0,33 a 0,007 · 904DME −0,21−0,34 a −0,088 · 907Separa del placeboRR 1,110,89 a 1,3813 · 1216
AntidepresivosDME −0,27−0,65 a 1,182 · 87DM 0,45−10,55 a 11,451 · 20DME −0,26−1,62 a 1,092 · 45DME −0,25−0,57 a 0,064 · 161DME −0,07−0,69 a 0,552 · 119RR 1,070,65 a 1,766 · 289
EstabilizadoresDME −0,07−0,43 a 0,574 · 265RR 1,080,79 a 1,481 · 276DME −0,36−1,96 a 1,252 · 44DME −0,01−0,28 a 0,262 · 214DME −0,58−1,14 a −0,024 · 300Separa del placeboRR 0,890,69 a 1,159 · 530

La certeza fue muy baja en casi todo. Diecisiete ensayos fueron pagados total o parcialmente por la industria. De los efectos adversos graves casi no hay datos.

Stoffers-Winterling JM, et al. Pharmacological interventions for people with borderline personality disorder. Cochrane Database Syst Rev 2022;11:CD012956

Lo que dicen las guías

Los cuatro enunciados de la APA sobre tratamiento, traducidos casi literalmente:

  1. 1B La APA recomienda que el paciente con trastorno de la personalidad límite reciba un enfoque estructurado de psicoterapia que tenga respaldo en la literatura y se dirija a los rasgos centrales del trastorno.
  2. 1C La APA recomienda que, antes de iniciar cualquier medicamento nuevo, el paciente con trastorno de la personalidad límite tenga una revisión de los trastornos concurrentes, de las psicoterapias previas, de otros tratamientos no farmacológicos, de los ensayos previos con medicamentos y de los medicamentos actuales.
  3. 2C La APA sugiere que cualquier tratamiento con psicofármacos del trastorno de la personalidad límite sea por tiempo limitado, esté dirigido a un síntoma diana específico y medible, y sea complementario a la psicoterapia.
  4. 1C La APA recomienda que el paciente con trastorno de la personalidad límite reciba una revisión y conciliación de sus medicamentos al menos cada 6 meses, para valorar la eficacia del tratamiento e identificar los medicamentos que deben reducirse o suspenderse.

Keepers GA, et al. The American Psychiatric Association practice guideline for the treatment of patients with borderline personality disorder. Am J Psychiatry 2024;181:1024-8. El 1 es recomendación y el 2, sugerencia; la letra es la fuerza de la evidencia (B moderada, C baja).

Todas las guías ponen la psicoterapia primero y ninguna da un fármaco para el trastorno. Discrepan en si se puede usar uno contra un síntoma.

GuíaSobre los fármacos
APA (EE. UU.), 2024Psicoterapia estructurada primero. Un fármaco, solo por tiempo limitado, contra un síntoma medible y como complemento; revisar la lista cada 6 meses. Keepers GA, et al. The American Psychiatric Association practice guideline for the treatment of patients with borderline personality disorder. Am J Psychiatry 2024;181:1024-8
NICE (Reino Unido), 2009Ningún fármaco para el trastorno ni para sus síntomas. En crisis, un sedante por no más de una semana. Revisada en 2024 sin cambiar las recomendaciones clínicas. NICE CG78. Borderline personality disorder: recognition and management (2009; revisada en 2024 sin cambios clínicos)
WFSBP (internacional), 2007Por dominio de síntomas: ISRS para la inestabilidad afectiva, antipsicóticos atípicos para los síntomas cognitivo-perceptivos y la impulsividad, estabilizadores para la agresividad. Benzodiacepinas, muy desaconsejadas. Es la más antigua y la peor calificada en Aslam 2025. Aslam HM, Brodeur J, Links PS. Clinical practice guidelines for the treatment of borderline personality disorder: a systematic review. Borderline Personal Disord Emot Dysregul 2025;12:13
NHMRC (Australia), 2012Los fármacos no cambian el curso del trastorno; solo como complemento por tiempo limitado, para un síntoma o en crisis. La guía aparece hoy como retirada. Aslam HM, Brodeur J, Links PS. Clinical practice guidelines for the treatment of borderline personality disorder: a systematic review. Borderline Personal Disord Emot Dysregul 2025;12:13
Project Air (Australia), 2015No como tratamiento principal; sí para síntomas y comorbilidades. Sin polifarmacia. Aslam HM, Brodeur J, Links PS. Clinical practice guidelines for the treatment of borderline personality disorder: a systematic review. Borderline Personal Disord Emot Dysregul 2025;12:13
Alemania, S3 2022 (AWMF 038-015)No recomienda los fármacos como tratamiento principal; los que se empiezan en una crisis se suspenden en cuanto pasa. En el registro de la AWMF el documento figura con el nombre de vencido. Documento
Suiza, SGPP 2018Ningún fármaco tiene pruebas convincentes; en casos concretos se pueden usar por un tiempo, para un síntoma y fuera de ficha técnica. Hay que evitar a toda costa la polifarmacia. Documento
Dinamarca, 2015 (revisada en 2019)Antipsicóticos, antidepresivos y estabilizadores, solo después de pensarlo con cuidado; las tres son recomendaciones débiles en contra del uso rutinario. Documento
Finlandia, Käypä hoitoLos antipsicóticos pueden aliviar síntomas de varios dominios; evitar la polifarmacia; con benzodiacepinas puede aumentar la autodestrucción. Es la más permisiva de las europeas. Documento
Fuente de calidad limitada, declarada.La guía alemana se citó desde reseñas de prensa médica (Ärzteblatt, 2022), porque el texto de la AWMF no se pudo abrir. La guía española de 2011 (Fòrum de Salut Mental y AIAQS) dice que el fármaco se considere como complemento de una intervención psicoterapéutica, pero la frase no se pudo leer entera y queda fuera hasta cotejarla.
Tamaño del efecto
−0,52 IC 95%: IC 95 % −0,70 a −0,33

MedidaDME de la gravedad del trastorno al final del tratamiento: psicoterapia específica frente a atención habitual

Población22 ensayos, 1244 participantes, la mayoría mujeres

AlcanceEs el efecto de la psicoterapia. Con fármacos frente a placebo, ninguno mostró diferencia en la gravedad: antipsicóticos −0,18 (IC −0,45 a 0,08), antidepresivos −0,27, estabilizadores −0,07

Equivale a 3,6 puntos menos en la escala de Zanarini, por encima del cambio mínimo que nota el paciente (3,0). Certeza moderada.

Storebø OJ, et al. Cochrane Database Syst Rev 2020;5:CD012955. https://doi.org/10.1002/14651858.CD012955.pub2

Fármacos como complemento, nunca solos

Antipsicóticos de segunda generación, a dosis baja
A favor

La guía de la APA los acepta para síntomas psicóticos transitorios, impulsividad alta o agitación, por tiempo limitado. La quetiapina 150 mg al día mejoró la escala de Zanarini frente a placebo en 8 semanas (95 pacientes), y la olanzapina 5 a 10 mg también, con un efecto pequeño (0,29; 451 pacientes). Cochrane encontró una mejoría pequeña en los problemas interpersonales (DME −0,21; IC −0,34 a −0,08; certeza baja).

Black DW, et al. Am J Psychiatry 2014;171:1174-82. https://doi.org/10.1176/appi.ajp.2014.13101348 · Zanarini MC, et al. J Clin Psychiatry 2011;72:1353-62. https://doi.org/10.4088/JCP.08m04138yel

En contra / matices

Ninguno mejoró la gravedad, la autolesión, la conducta suicida ni el funcionamiento frente a placebo. Con olanzapina 2,5 a 20 mg, otro ensayo de 314 pacientes no separó del placebo. La olanzapina subió el peso entre 2 y 3,2 kg en 12 semanas.

Stoffers-Winterling JM, et al. Cochrane Database Syst Rev 2022;11:CD012956. https://doi.org/10.1002/14651858.CD012956.pub2 · Schulz SC, et al. Br J Psychiatry 2008;193:485-92. https://doi.org/10.1192/bjp.bp.107.037903

Antidepresivos (ISRS)
A favor

Son los de elección cuando hay una depresión mayor o un TOC asociados. Pascual 2023 pone en primera línea citalopram (20 a 40 mg), escitalopram (10 a 20), fluoxetina (20 a 60), paroxetina (20 a 40) y sertralina (50 a 200), y en segunda los IRSN.

Pascual JC, Arias L, Soler J. CNS Drugs 2023;37:489-97. https://doi.org/10.1007/s40263-023-01015-6

En contra / matices

Para el trastorno en sí no separaron del placebo (DME −0,27; IC −0,65 a 1,18; dos ensayos). Tricíclicos e IMAO no, por el riesgo en sobredosis.

Stoffers-Winterling JM, et al. Cochrane Database Syst Rev 2022;11:CD012956. https://doi.org/10.1002/14651858.CD012956.pub2

Estabilizadores y anticonvulsivos
A favor

Cochrane encontró una mejoría en los problemas interpersonales (DME −0,58; IC −1,14 a −0,02; certeza baja). El topiramato bajó la ira en dos ensayos pequeños de 8 semanas, uno en mujeres y otro en hombres.

Stoffers-Winterling JM, et al. Cochrane Database Syst Rev 2022;11:CD012956. https://doi.org/10.1002/14651858.CD012956.pub2 · Nickel MK, et al. Biol Psychiatry 2005;57:495-9. https://doi.org/10.1016/j.biopsych.2004.11.044

En contra / matices

La lamotrigina fue negativa en el ensayo grande (LABILE, 276 personas, un año). La APA dice que sin un trastorno del ánimo asociado su evidencia es poca. El valproato es teratógeno y se asocia a ovario poliquístico.

Crawford MJ, et al. Am J Psychiatry 2018;175:756-64. https://doi.org/10.1176/appi.ajp.2018.17091006

Clozapina
A favor

La guía de la APA la deja para el paciente hospitalizado muy grave, con base en series de casos, datos naturalísticos y un ensayo pequeño.

Keepers GA, et al. Am J Psychiatry 2024;181:1024-8. https://doi.org/10.1176/appi.ajp.24181010

En contra / matices

El único ensayo controlado (CALMED) quería 222 pacientes y reclutó 29; se cerró antes de tiempo y no responde la pregunta.

Crawford MJ, et al. Ther Adv Psychopharmacol 2022;12:20451253221090832. https://doi.org/10.1177/20451253221090832

Benzodiacepinas
En contra / matices

No se recomiendan: aumentan la impulsividad y la desinhibición, y tienen riesgo de mal uso y dependencia. Aun así, en una muestra española las tomaba el 59,7 % de los pacientes sin ninguna comorbilidad. En una crisis, NICE acepta un sedante por no más de una semana, de preferencia un antihistamínico sedante.

Pascual JC, Arias L, Soler J. CNS Drugs 2023;37:489-97. https://doi.org/10.1007/s40263-023-01015-6 · NICE CG78. https://www.nice.org.uk/guidance/cg78

Material educativo. Las líneas de tratamiento reflejan las guías citadas y pueden variar según el contexto clínico y la región. No reemplaza el criterio profesional.

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